Riesgos del tratamiento propuesto para el Cáncer de Riñón

Los fármacos utilizados para el tratamiento del cáncer de riñón pueden causar diversos efectos adversos. Los efectos secundarios de cada uno de ellos son los descritos a continuación:

Pazopanib:

– Más frecuentes: Diarrea, náuseas, pérdida de apetito, fatiga, hipertensión, y cambios en las funciones hepáticas (como elevación de enzimas hepáticas).

– Menos Frecuentes: Problemas graves de hígado, sangrado, problemas de coagulación, y riesgo de perforación gastrointestinal.

Sunitinib:

– Más frecuentes: Fatiga, diarrea, náuseas, pérdida de apetito, dolor abdominal, hipertensión, y cambios en las funciones hepáticas.

– Menos Frecuentes: Problemas cardíacos (como insuficiencia cardíaca), efectos en la piel (como manchas amarillas o grises), y aumento en el riesgo de sangrado.

Nivolumab

– Más frecuentes: Fatiga, erupción cutánea, prurito, diarrea, y náuseas.

– Menos Frecuentes: Reacciones autoinmunes que pueden afectar órganos como los pulmones (neumonitis), hígado (hepatitis), tiroides (hipotiroidismo o hipertiroidismo), y colon (colitis).

Ipilimumab:

– Más frecuentes: Fatiga, prurito, erupción cutánea, diarrea, y náuseas.

– Menos Frecuentes: Efectos autoinmunes severos en órganos como el hígado (hepatitis), intestinos (colitis), tiroides (hipotiroidismo o hipertiroidismo), y glándulas suprarrenales (insuficiencia suprarrenal).

 Pembrolizumab:

– Más frecuentes: Fatiga, erupción cutánea, prurito, diarrea, y náuseas.

– Menos Frecuentes: Reacciones autoinmunes similares a las de nivolumab e ipilimumab, afectando el hígado, pulmones, intestinos, tiroides, y glándulas suprarrenales.

Axitinib:

– Más frecuentes: Diarrea, hipertensión, fatiga, pérdida de apetito, y alteraciones en las funciones hepáticas.

– Menos Frecuentes: Problemas cardiovasculares, Menos Frecuentes en la piel (como palidez), y problemas de sangrado.

 

Cada paciente es único, por lo que es esencial consultar y discutir los riesgos y beneficios del tratamiento específicamente con el/la médico/a especialista en esta enfermedad.

 

Normativa de tratamiento Cáncer de Riñón Metastásico

Para el Tratamiento Sistémico del Cáncer de Riñón Metastásico el Fondo Nacional de Recursos financia: en primera línea los fármacos Sunitinib, Pazopanib, Pembrolizumab + Axitinib y Nivolumab + Ipilimumab y en segunda línea el Nivolumab.

Si desea ampliar la información sobre las indicaciones para esta cobertura, ingrese a la normativa:

Información Cáncer de Riñón

Los riñones son órganos del tamaño de un puño de la mano ubicados a cada lado de la columna, por arriba de la cintura. El cáncer de riñón se forma en la membrana que recubre los tubos diminutos que están dentro de los riñones.

Este cáncer se hace más común a medida que envejecemos. Los factores de riesgo incluyen fumar, algunas condiciones genéticas y el mal uso de analgésicos por períodos prolongados. Es probable que las personas con cáncer de riñón no tengan síntomas al principio de la enfermedad pero van apareciendo a medida que el cáncer crece. Consulte a su médico si observa :

  • Sangre en la orina
  • Un bulto en el abdomen
  • Pérdida de peso sin razón
  • Dolor en el costado que no desaparece
  • Pérdida del apetito

 El tratamiento depende de la edad, el estado general de salud y de cuán avanzado esté el cáncer. Podría incluir cirugía, quimioterapia o radiación, terapia biológica o dirigida. La terapia biológica estimula la capacidad del cuerpo para combatir el cáncer. La terapia dirigida es un tipo de tratamiento en el que se utilizan sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales.

En Uruguay el cáncer de riñón ocupa en incidencia el 9° lugar en el hombre y el 11° en la  mujer. Se diagnostican aproximadamente 375 casos nuevos por año y ocurren por esta  causa un promedio de 210 muertes anuales. Aproximadamente un quinto de los casos se  presenta en etapa avanzada y estos pacientes tienen indicación de tratamiento. El  cáncer de riñón se encuentra entre los tumores más resistentes a las terapias sistémicas.

Fuente imagen y texto: NIH: Instituto Nacional del Cáncer

Por mayor información sobre este tratamiento consulte a su médico tratante.

Riesgos del tratamiento propuesto para el Cáncer de Mama

Los fármacos utilizados para el tratamiento del cáncer de mama pueden causar diversos efectos adversos. Los efectos secundarios de cada uno de ellos son los descritos a continuación:

Fulvestrant:

  • Más frecuentes: sofocos, náuseas, fatiga, dolor en el sitio de la inyección y dolor de cabeza.
  • Menos frecuentes: reacciones alérgicas, anemia y alteraciones en la función hepática.

Lapatinib:

  • Más frecuentes: diarrea, náuseas, fatiga y erupciones cutáneas.
  • Menos frecuentes: toxicidad hepática, síntomas cardíacos como prolongación del intervalo QT e infecciones.

Pertuzumab:

  • Más frecuentes: diarrea, fatiga, náuseas, erupciones cutáneas y neutropenia.
  • Menos frecuentes: reacciones alérgicas, problemas cardíacos como disfunción ventricular e infecciones.

Trastuzumab Emtansine (T-DM1):

  • Más frecuentes: fatiga, náuseas, erupciones cutáneas, trombocitopenia y diarrea.
  • Menos frecuentes: toxicidad hepática, problemas cardíacos como disfunción ventricular y neumonitis.

Trastuzumab:

  • Más frecuentes: reacciones infusionales (fiebre y escalofríos), fatiga, náuseas, diarrea y neutropenia.
  • Menos frecuentes: toxicidad cardíaca, reacciones alérgicas severas y síndrome de leucoencefalopatía posterior reversible.

Ribociclib:

  • Más frecuentes: neutropenia, náuseas, fatiga, diarrea y aumento de las enzimas hepáticas.
  • Menos frecuentes: problemas cardíacos como prolongación del intervalo QT, infecciones y reacciones alérgicas.

Pembrolizumab:

  • Más frecuentes: fatiga, rash cutáneo, prurito, diarrea y náuseas.
  • Menos frecuentes: reacciones autoinmunitarias (neumonitis, colitis o hepatitis), neumonitis y endocrinopatías (tiroiditis o diabetes).

Cada paciente es único, por lo que es esencial consultar y discutir los riesgos y beneficios del tratamiento específicamente con el/la médico/a especialista en esta enfermedad.

 

Normativa de tratamiento del Cáncer de Mama

Para el tratamiento de cáncer de mama el Fondo Nacional de Recursos financia: Fulvestrant, Lapatinib, Pertuzumab, Trastuzumab Emtansine (TDM-1), Trastuzumab, Ribociclib y Pembrolizumab.

Si desea ampliar la información sobre las indicaciones para esta cobertura, ingrese a la normativa:

Información Cáncer de Mama

El cáncer de mama se forma en los tejidos de la mama, por lo general en los conductos (tubos que llevan leche al pezón) y los lobulillos (glándulas que producen leche). Se puede presentar tanto en los hombres como en las mujeres, aunque el cáncer de mama masculino es raro.

En nuestro país el cáncer de mama es el más frecuente de los cánceres y la principal causa de muerte por cáncer en la mujer. Aproximadamente existen 1800 casos nuevos y 600 muertes por año. En el mundo existen marcadas variaciones geográficas en las tasas de incidencia y mortalidad, ubicándose Uruguay entre los países del mundo con tasas más elevadas.

Tipos de cáncer de mama
El tipo más común de cáncer de mama es el carcinoma ductal. Este cáncer empieza en las células que revisten los conductos de la mama. Casi 7 de cada 10 mujeres con cáncer de mama tienen carcinoma ductal. El segundo tipo más común de cáncer de mama es el carcinoma lobulillar. Este cáncer empieza en un lobulillo de la mama. Casi 1 de cada 10 mujeres con cáncer de mama tiene carcinoma lobulillar.

Otras mujeres tienen una mezcla de los tipos de carcinoma ductal y lobulillar o tienen un tipo menos común de cáncer de mama.

Factores de riesgo para cáncer de mama

  • Edad: las probabilidades de tener un cáncer de mama aumentan a medida que una mujer envejece
  • Genes: existen dos genes, BRCA1 y BRCA2, que aumentan el riesgo en gran medida. Las mujeres que tienen antecedentes familiares de cáncer de mama o de ovario, deben consultar al médico si corresponde estudiar la presencia de dichos genes.
  • Factores personales: primera menstruación antes de los 12 años o menopausia después de los 55.
  • Otros factores de riesgo incluyen sobrepeso, terapias de reemplazo hormonal (también llamada terapia hormonal para la menopausia), consumo de alcohol, no tener hijos o tener el primer hijo después de los 35 años, o tener mamas densas.

Es probable que las personas con cáncer de mama no tengan síntomas al principio de la enfermedad, pero van apareciendo a medida que el cáncer crece. Consulte a su médico si observa: la presencia de una masa en la mama, un cambio de tamaño o forma de la mama, o secreciones por el pezón. El autoexamen y la mamografía pueden ayudar a diagnosticar el cáncer de mama precozmente, cuando es más tratable. El tratamiento puede consistir en radiación, cirugía, quimioterapia y terapia hormonal.

Fuente: NIH: Instituto Nacional del Cáncer

Por mayor información sobre este tratamiento consulte a su médico tratante.

Riesgos del tratamiento propuesto con los medicamentos

 ADALIMUMAB

 

Los efectos adversos más frecuentes en el tratamiento con ADALIMUMAB son: Irritación en el sitio de  inyección que incluye eritema, prurito, sangrado, dolor, hinchazón. Dolor de cabeza. Rash. Pude incrementarse la enzima CPK. Infecciones respiratorias altas, sinusitis, bronquitis. Pueden aparecer  anticuerpos al adalimumab y anticuerpos antinucleares.

 

También aunque con menor frecuencia puede presentarse hipertensión, hiperlipidemias,  hipercolesterolemia, nauseas, dolor abdominal, infección urinaria. Incremento de la enzima hepática fosfatasa alcalina, dolor de espalda, sangre en la orina. Síntomas similares a la gripe.

 

Se han reportado casos de reacciones alérgicas severas, desordenes de la inmunidad, infecciones serias  como tuberculosis, infecciones por hongos, por otros gérmenes oportunistas, reactivación de Hepatitis B.
Se han reportado la aparición de algunos tipos de cáncer como ser linfomas, leucemia, cáncer de piel (no  melanoma) y aparición de psoriasis.

 

 

ETANERCEPT

 

Los efectos adversos más frecuentes en el tratamiento con ETANERCEPT son: dolor de cabeza, dolor  abdominal, vómitos, reacciones en el sitio de punción, infecciones del aparato respiratorio, rinitis,  infecciones varias, aumento de anticuerpos (ANA).

 

Menos frecuentemente pueden aparecer edema, vértigo, dispepsia, nauseas, debilidad, faringitis,  desordenes respiratorios, sinusitis, tos.

 

Más raramente se han reportado casos de: absceso, ganglios, reacciones alérgicas severas, perdida del  cabello, anemia, edema, pérdida de apetito, apendicitis, meningitis, bursitis, disminución de la irrigación  cerebral, dolor de pecho, inflamación de la vesícula, trastornos de la coagulación, trastornos del sistema  nervioso, trombosis, flebitis, depresión, diarrea, falta de aire, enrojecimiento de la piel, fatiga, fiebre,  enrojecimiento facial, síntomas de gripe, hemorragia digestiva, insuficiencia cardíaca, hepatitis,  hipertensión, hipotensión, infecciones serias por gérmenes oportunistas, enfermedad pulmonar, perforación  intestinal, dolor en las articulaciones, síndrome similar al lupus, afectación del riñón, úlcera en la boca ,  isquemia del corazón, infarto, inflamación ocular, neuritis del nervio óptico, disminución de glóbulos rojos,  blancos y plaquetas, inflamación del páncreas, parestesias, inflamación de los músculos, prurito, embolia  pulmonar, cálculos renales, sarcoidosis, convulsiones, derrame cerebral, nódulos subcutáneos, alteraciones  del gusto, síntomas de reacciones toxicas severas a nivel de piel, aumento de las enzimas hepáticas,  tuberculosis, infección urinaria, urticaria, vasculitis de piel, aumento de peso, sequedad de boca,  sequedad de ojos.

 

Se han reportado también la aparición de psoriasis, de infecciones por hongos invasivas, y la aparición de  algunos tipos de cáncer dentro de los que se incluyen, tumores de órganos sólidos, linfomas, leucemia,  cáncer de piel.

 

INFLIXIMAB

 

Los efectos adversos más importantes del tratamiento con INFLIXIMAB son: rreacciones durante la infusión  como ser dolor de cabeza, nauseas, dolor abdominal, fiebre, escalofríos, prurito, urticaria, dolor en el  pecho o presión o falta de aire. Infección respiratoria alta, sinusitis, tos, faringitis, bronquitis, infección  urinaria. Dolores en las articulaciones. Desarrollo de algunos tipos de anticuerpos, como ser anticuerpos  contra la propia medicación, anticuerpos antinucleares y anti DNA. Pueden verse aumentadas las enzimas  hepáticas, En pacientes con fístulas pueden desarrollarse abscesos. Pueden ocurrir también trastornos en el  ritmo cardiaco, taquicardia, bradicardia, hipertensión.

 

Se han reportado la aparición de incremento del riesgo en algunos tipos de cánceres: linfomas y  leucemia. Hay riesgo aumentado de aparición de psoriasis, de infecciones serias diseminadas, infecciones,  por hongos oportunistas y tuberculosis.

 

RITUXIMAB

 

Los efectos adversos más importantes del tratamiento con RITUXIMAB son: Fiebre, cefalea, dolor. Erupción  cutánea, prurito, angioedema. Linfopenia, neutropenia, trombocitopenia. Debilidad. Tos, rinitis. Infecciones,  sudores nocturnos. Relacionados con la administración: escalofríos, fiebre, mareos, hipertensión, mialgias,  náuseas, prurito, rash y vómitos

 

Normativa de tratamiento de la Artritis Reumatoidea

La cobertura financiera del Fondo Nacional de Recursos para el tratamiento de la AR comprende el tratamiento con biológicos Anti – TNF (Adalimumab, Infliximab, Etanercept, Golimumab), inhibidores del receptor de la interleucina-6 (Tocilizumab), Anti – CD20 (Rituximab) e Inhibidores de JAK (Tofacitinib y Upadacitinib).

Los Anti TNF son eficaces en el control de los síntomas, en el mejoramiento de la calidad de vida y en la disminución de la progresión de las lesiones estructurales.

En el caso del Rituximab este será cubierto ante ausencia de respuesta, respuesta sub – óptima o intolerancia al uso de los Anti TNF y cuando se cumplan todos los  criterios que se detallan en la normativa.

 

Información de Artritis Reumatoidea

Artritis Reumatoidea

La artritis reumatoidea (AR) es una enfermedad sistémica autoinmune,  caracterizada por provocar inflamación crónica principalmente de las  articulaciones, que produce destrucción progresiva con distintos grados de  deformidad e incapacidad funcional. No es simplemente una enfermedad articular, puede presentarse con  compromiso extraarticular con afección de diversos órganos y sistemas, como ojos,  pulmones, pleura, corazón, pericardio, piel o vasos sanguíneos. Recientemente la  AR se ha asociado a aumento de la prevalencia de enfermedad arterial coronaria y  se considera factor de riesgo de mortalidad prematura.

Causas
La causa de la AR se desconoce. Es una enfermedad autoinmunitaria, lo cual significa que el sistema inmunitario del cuerpo ataca por error al tejido sano. La prevalencia se estima entre 0.5 y 1% de la población mundial, en nuestro medio no tenemos estudios locales; la afección es tres veces más frecuente en el  género femenino que en el masculino. La media de edad de aparición suele ocurrir  entre los 40 y 50 años de edad, aunque puede observarse a cualquier edad.
La infección, los genes y las hormonas pueden estar vinculados a la enfermedad.

Síntomas
Esta enfermedad afecta generalmente las articulaciones en ambos lados del cuerpo por igual. Las muñecas, las rodillas, los dedos de las manos y los tobillos son los que resultan comprometidos con mayor frecuencia.

La enfermedad generalmente comienza de manera lenta, por lo general sólo con dolor articular leve, rigidez y fatiga.

Los síntomas articulares pueden abarcar: la rigidez matutina, que dura por más de una hora, es común. Las articulaciones pueden sentirse calientes, sensibles y rígidas cuando no se usan durante una hora.
El dolor articular a menudo se siente en la misma articulación en ambos lados del cuerpo. Con el tiempo, las articulaciones puede perder su rango de movimiento y pueden volverse deformes.

Otros síntomas abarcan:
– Dolor torácico al respirar (pleuresía).
– Ardor, prurito y secreción del ojo.
– Nódulos bajo la piel (generalmente un signo de una enfermedad más grave).
– Entumecimiento, hormigueo o ardor en las manos y los pies.
– Dificultades para dormir.

Es una enfermedad muy dolorosa e incapacitante,  determina disminución de la calidad de vida y de la sobrevida global; con aumento  en la morbimortalidad. El tratamiento debe ser integral, dividiéndose a los efectos prácticos en no farmacológico (sin medicación) y farmacológico (con medicación).

Ante cualquier duda o consulta sobre esta enfermedad, sugerimos que hables con tu médico/a tratante. El/la profesional podrá brindarte información más detallada y adecuada a tu situación médica específica.

Fuente: NIH