QUIÉNES SOMOS

Red Cochrane Iberoamericana y Centro Cochrane Uruguay
 

La Red Cochrane Iberoamericana está integrada por el Centro Cochrane Iberoamericano (CCIb) y las entidades –centros colaboradores o grupos asociados– presentes en la gran mayoría de países de la región. 
 

El CCIb se ubica funcionalmente y físicamente, en el Servicio de Epidemiología Clínica y Salud Pública del histórico Hospital de Sant Pau de Barcelona y es uno de los 14 centros internacionales de la Colaboración Cochrane (CC). Su ámbito de responsabilidad comprende España, Portugal, Andorra y todos los países hispanohablantes (17) de América Latina.
 

En el siguiente nivel organizativo se encuentran las Redes Regionales (branches en inglés) cuyo objetivo es mejorar la coordinación de las actividades de la Red Cochrane Iberoamericana en los países que las conforman, descentralizar responsabilidades, impulsar la interacción entre los distintos centros colaboradores y adheridos, y realizar trabajos colaborativos. 
 

Actualmente las Redes Regionales del Centro Cochrane Iberoamericano son las siguientes: 
 

España.
 

RED REGIONAL ANDINA: Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
 

RED REGIONAL DEL CONO SUR: Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
 

RED REGIONAL DE AMÉRICA CENTRAL Y EL CARIBE: Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, República Dominicana, Nicaragua.
 

RED PORTUGUESA : Portugal
 

RED MEXICANA:  México

 

Programa de Prevención Cardiovascular

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el Uruguay y determinan un tercio de los fallecimientos anuales. Son causa de mortalidad prematura y de pérdida de calidad de vida por lo prolongado de su evolución.

Los programas de prevención secundaria se han desarrollado para mejorar el proceso de atención de pacientes con cardiopatía isquémica y/o con alto riesgo cardiovascular. Estudios que evalúan estos programas han demostrado resultados significativos: disminución de mortalidad total, reinternaciones, frecuencia de infartos y sobre todo mejoran el control de los factores de riesgo cardiovascular.

A partir del año 2004 se desarrolló a través del FNR el Programa de Prevención Secundaria Cardiovascular. Actualmente 10 instituciones del sub sector privado y una del sub sector público cuentan con este Programa.

Objetivo general: Optimizar el tratamiento a largo plazo de los pacientes con enfermedad coronaria.

Objetivos específicos:

1)    Promover la educación del paciente en hábitos de vida saludables
2)    Optimizar el control de los factores de riesgo
3)    Optimizar la prescripción y adherencia al tratamiento farmacológico
 
Población: pacientes de 70 años o menos, portadores de cardiopatía isquémica revascularizados por angioplastia o cirugía cardíaca, en los seis meses previos al ingreso al programa.  

Estrategia: el Programa promueve la formación de equipos multidisciplinarios integrados por licenciados en enfermería, licenciados en nutrición y médicos entrenados en control de factores de riesgo vascular.

El seguimiento de los pacientes se realiza a través de controles presenciales con el equipo ya sea en forma individual o grupal durante dos años como mínimo.
Se realiza la recaptación activa de los pacientes que no concurren a los controles pre establecidos con el equipo de salud.
El abordaje al paciente se coordina de forma tal que sea visto en el mismo día por todos los integrantes del equipo técnico.

El FNR provee gratuitamente la medicación cardioprotectora: ácido acetil salicílico (AAS), inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), betabloqueantes (Atenolol) y estatinas (Atorvastatina), y para pacientes con alteraciones de la regulación del metabolismo de la glucosa, metformina y glibenclamida.

La educación realizada por todo el equipo de salud hacia el paciente y su familia es la estrategia considerada como fundamental para lograr los objetivos del programa. La misma promueve hábitos de vida saludables para controlar los factores de riesgo y para promover la adhesión al plan terapéutico.

La información obtenida es ingresada en una base de datos centralizada en el FNR a la cual se accede a través de la red. LINK a formularios

Indicadores: para evaluar el funcionamiento del programa se utilizan indicadores de proceso y resultados.
Los indicadores de proceso utilizados son:

    % de pacientes con datos al día
    % de pacientes ingresados/pacientes contactados
    Multidisciplinaridad de los equipos técnicos

Los indicadores de resultado son:

    Mortalidad total
    Porcentaje de reintervenciones (ATC, CC, CACG)

Logro de objetivos terapéuticos en relación a HTA, LDL, HDL, TGL, glicemia, tabaquismo, ejercicio, medicación, IMC, dieta.
 

Procedimiento financiado Marcapasos

El Fondo Nacional de Recursos otorga cobertura del Marcapasos, de acuerdo con criterios establecidos en normativa elaborada para este fin.


Si desea ampliar la información sobre las indicaciones para esta cobertura, ingrese a la normativa:

 

Información Espasticidad y distonías

La distonía es un  trastorno del movimiento en el cual contracciones musculares sostenidas provocan movimientos repetitivos o posturas anormales. Estos movimientos, que son involuntarios y frecuentemente dolorosos, pueden afectar a un solo músculo o a un grupo de músculos.
Pueden afectar la cara provocando espasmos faciales, el cuello, generando movimientos de flexión, extensión o rotación de la cabeza u otros sectores del cuerpo.

Para la mayoría de las distonías focales, está aceptado como tratamiento de elección la inyección  de toxina botulínica, la cual produce un bloqueo de la actividad neuromuscular transitorio que dura entre 3 y 6 meses.
Al aplicar toxina botulínica en forma intramuscular, las contracciones  se reducen, sin que los efectos secundarios sean muy importantes.

La espasticidad es un aumento patológico del tono muscular producto de lesiones del sistema nerviosos central de diversa causa. La espasticidad puede conducir a posturas anormales, trastornos de la marcha, dolor y afecta la funcionalidad de las extremidades afectadas.

La aplicación de toxina botulínica en estos casos ha demostrado eficacia formando parte de un plan de rehabilitación física integral con objetivos funcionales definidos.

Por mayor información sobre este tratamiento consulte a su médico tratante.

Normativa de tratamiento de LLC

El FNR cubre el tratamiento de la leucemia linfoide crónica en debut y en recaída con los medicamentos Rituximab, Bendamustina e Ibrutinib exclusivamente para las indicaciones que se detallan en la normativa correspondiente.

Asimismo, la financiación se realizará teniendo en cuenta otros criterios de exclusión e inclusión a los que puede acceder en forma detallada en la normativa.

Leucemia linfoide crónica (LLC)

La LLC es un cáncer de un tipo de glóbulos blancos llamados linfocitos.

Causas: la Leucemia linfoide crónica (LLC) causa un incremento lento en los glóbulos blancos llamados linfocitos B o células B. Las células cancerosas se diseminan a través de la sangre y la médula ósea y también pueden afectar los ganglios linfáticos u otros órganos como el hígado y el bazo. Este tipo de leucemia finalmente provoca insuficiencia de la médula ósea.

Se desconoce la causa de la LLC. No existe ningún vínculo con la radiación, químicos cancerígenos ni virus.

Este cáncer afecta principalmente a los adultos, alrededor de los 70 años y, rara vez, se observa en personas menores de 40 años. La enfermedad es más común en los judíos de ascendencia rusa o de Europa del este.

Síntomas: generalmente, los síntomas aparecen lentamente con el tiempo. Muchos casos de LLC se detectan por medio de exámenes de sangre hechos en personas por otras razones o que no tienen ningún síntoma.

Los síntomas que pueden presentarse abarcan:

  • Hematomas anormales (ocurre en las últimas etapas de la enfermedad)
  • Inflamación de los ganglios linfáticos, el hígado o el bazo
  • Sudoración excesiva, sudores fríos
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Infecciones que siguen reapareciendo (recurrentes)
  • Inapetencia o sentir llenura con demasiada rapidez (saciedad temprana)
  • Pérdida de peso involuntaria.

Por mayor información sobre este tratamiento consulte a su médico tratante.

Fuente: Medline

Riesgos del tratamiento propuesto para la LLC

En el transcurso del tratamiento con Rituximab pueden presentarse, según la literatura médica, los siguientes eventos adversos:

  • Más frecuentemente: edema periférico, hipertensión arterial, fiebre, fatiga, resfriado, dolor de cabeza, insomnio, dolor, enrojecimiento de la piel, grades, prurito, angioedema, náuseas, diarrea, dolor abdominal, aumento de peso, anemia, disminución de glóbulos blancos y plaquetas en sangre, aumento de enzimas hepáticas, neuropatía, debilidad,  espasmos musculares, dolores articulares, tos, rinitis, sangrado por la nariz, reacciones relacionadas con la infusión.
  • Menos frecuentemente: hipotensión, rubor, mareos, ansiedad, migraña, urticaria, aumento de la glucosa en sangre, vómitos, dispepsia, dolor de espalda, dolor muscular, falta de aire, broncoespasmo, infecciones respiratorias altas, sinusitis.

La administración de Rituximab puede desencadenar reacciones serias y fatales, y reacciones severas  a nivel de piel y mucosas. Puede haber reactivación de la Hepatitis B con falla hepática o hepatitis fulminantes. Algunos pacientes pueden desarrollar una enfermedad del sistema nervioso denominada  leucoencefalopatía multifocal progresiva.

En el transcurso del tratamiento con Ibrutinib pueden presentarse, según la literatura médica, los siguientes eventos adversos:

  • Más frecuentemente: edema periférico, aumento de la presión arterial, fatiga, mareos, dolor de cabeza, ansiedad, escalofríos,  erupción en la piel, infección de piel, picazón, aumento del ácido úrico, disminución de niveles de albumina y de calcio en sangre, deshidratación, diarrea, náuseas, estreñimiento, dolor abdominal, vómitos, disminución del apetito, reflujo gastroesofágico, infección urinaria, alteraciones de la coagulación sanguínea, alteraciones del sistema inmunológico, moretones, hemorragia, anemia, segunda neoplasia maligna (cáncer), dolor musculoesquelético, calambres musculares, dolores articulares, cansancio, síndrome del ojo seco, aumento de lagrimeo, visión borrosa, disminución de la agudeza visual, infección del tracto respiratorio superior, falta de aire, tos, sinusitis, neumonía, sangrado nasal, dolor de garganta, fiebre.
  • Menos frecuentemente: alteraciones del ritmo cardiaco, carcinoma de piel, anemia, sepsis, alteración de la función renal, cirrosis hepática, insuficiencia hepática, alteraciones de las uñas, neumonía por neumocistosis jirovecii, leucoencefalopatía multifocal progresiva, reactivación del VHB, síndrome de insuficiencia renal, síndrome de Stevens-Johnson, síndrome de lisis tumoral, urticaria.

En el transcurso del tratamiento con Bendamustina pueden presentarse, según la literatura médica, los siguientes eventos adversos:

  • Más frecuentemente: edema periférico, fatiga, dolor de cabeza, mareos, escalofríos, insomnio, erupción cutánea, pérdida de peso, deshidratación, náuseas, vómitos, diarrea,  estreñimiento, anorexia, estomatitis, dolor abdominal, disminución del apetito, dispepsia, disminución de los glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas en la sangre,  aumento de la bilirrubina, dolor de espalda, debilidad, tos, disnea, fiebre.
  • Menos frecuentemente: taquicardia, dolor torácico, descenso de la presión arterial o exacerbación de la hipertensión. Ansiedad, depresión, dolor, prurito, aumento de la sudoración,  sudores nocturnos, sequedad de la piel. Disminución del potasio, sodio y calcio en la sangre, aumento del ácido úrico, aumento de la glucosa. Puede presentarse también enfermedad por reflujo gastroesofágico, sequedad de boca, sabor rancio o metálico en la boca, infección por el hongo Cándida en la boca, distensión y dolor abdominal, infección urinaria, aumento de algunas enzimas hepáticas en la sangre. Infecciones por virus del herpes y otras infecciones como ser respiratorias, faringitis, pulmonares, en la nariz.. A nivel de la zona de infusión y del catéter de administración puede presentarse dolor. Dolores en las articulaciones y en las extremidades, brazos y piernas. Alteración de la función del riñón con aumento de la creatinina en la sangre.

Cada paciente es único, por lo que es esencial consultar y discutir los riesgos y beneficios del tratamiento específicamente con el/la médico/a especialista en esta enfermedad.