– Presentando nota escrita en nuestras oficinas situadas en: La Cumparsita 1373, Piso 7.
– La nota debe estar dirigida a la Dirección General del Fondo Nacional de Recursos y contar con los siguientes datos:
Identificación del solicitante: nombre completo, número de cédula de identidad, dirección, correo electrónico y número telefónico de contacto.
Datos de la solicitud: descripción clara de la información requerida y cualquier dato que facilite su localización.
Además, debe especificar en qué formato desea recibir la respuesta (mail con archivo adjunto, papel, pendrive, etc.)
Por dudas o consultas, comunicarse al correo: transparencia@fnr.gub.uy
Cada paciente es único, por lo que es esencial consultar y discutir los riesgos y beneficios del tratamiento específicamente con el/la médico/a especialista en esta enfermedad.
Se pueden formar varios tipos de cáncer en el hígado. El tipo más común de cáncer de hígado es el carcinoma hepatocelular, que comienza en el tipo principal de célula hepática (hepatocito). Otros tipos de cáncer de hígado, como el colangiocarcinoma intrahepático y el hepatoblastoma, son mucho menos comunes.
La mayoría de las personas no tienen signos ni síntomas en las primeras etapas del cáncer primario de hígado. Cuando existen señales y síntomas, estos pueden incluir los siguientes: pérdida de peso sin proponértelo, pérdida de apetito, dolor en la parte alta del abdomen, náuseas y vómitos, debilidad y fatiga general, hinchazón abdominal, decoloración amarillenta de la piel y la parte blanca de los ojos (ictericia), heces blancas o blanquecinas.
Carcinoma hepatocelular
El carcinoma hepatocelular es la forma más común del cáncer de hígado en adultos. El carcinoma hepatocelular o hepatocarcinoma ocupa el séptimo lugar en frecuencia y constituye la tercera causa de muerte por cáncer en el mundo. En nuestro país, la incidencia de tumores hepáticos es de aproximadamente 100 nuevos casos por año.
Esta enfermedad guarda una importante relación con la enfermedad hepática crónica, en particular la de etiología alcohólica e infecciosa secundaria a la infección por los virus de hepatitis B y C.
Las opciones de tratamiento para el hepatocarcinoma pueden dividirse en quirúrgicas (resección, crioablación y trasplante hepático) y no quirúrgicas. Dentro de estas últimas están las terapias locales (etanol, ablación con radiofrecuencia etc.) y las sistémicas (tratamiento para el que se administran sustancias que viajan por el torrente sanguíneo, que llegan y afectan a las células de todo el cuerpo).
Es la inflamación o hinchazón del hígado causada por la infección por el virus de hepatitis C (VHC). La infección por el VHC puede cursar asintomática o producir síntomas que pueden ir de leves a graves. En ocasiones la infección puede incluso resolverse sin tratamiento en los meses siguientes a adquirir el virus; y, en otros casos desencadenar inflamación crónica que puede llevar a la cirrosis e incluso a la muerte de la persona.
¿Cómo se adquiere la infección?
La infección por VHC se adquiere habitualmente mediante el contacto con sangre de una persona que presenta infección por el VHC. Esto puede vincularse con diversos mecanismos como: compartir equipo para inyectarse drogas, trasplante de órganos o transfusiones de sangre (particularmente hace muchos años cuando no existían pruebas para el diagnóstico del VHC), embarazo y parto (cuando la madre presenta infección por VHC), relaciones sexuales, realización de tatuajes o colocación de piercing sin medidas de esterilización del instrumental, compartir elementos personales corto-punzantes o que puedan contener sangre.
¿Existe tratamiento?
Sí y desde hace algunos años es posible la curación de la infección por VHC mediante el tratamiento con fármacos en comprimidos durante un periodo de tiempo breve (12 semanas en general). El tratamiento es seguro, de breve duración y funciona logrando la curación de la infección en la mayoría de los pacientes.
En nuestro país se estima que aproximadamente 1 de cada 100 personas tiene infección por VHC. Casi 1 de cada 3 de estas (30%) se cura espontáneamente en 6 meses, sin tratamiento. Mientras 2 de cada 3 (70%) tiene una infección prolongada (hepatitis C crónica), pudiendo desarrollar cirrosis y cáncer.
La cirrosis aumenta el riesgo de muerte 4,7 veces, con una esperanza de vida estimada de entre 2 y 13 años (descompensada 2 años, compensada 10-13 años). En el cáncer de hígado solo 1 de cada 10 (13%) personas sobreviven más de 5 años.
Tratamiento de la Hepatitis C – Sofosbuvir + Daclatasvir
¿Qué es?
Este tratamiento es una nueva medicación que el Fondo Nacional de Recursos (FNR) incorporó para el tratamiento de todos los pacientes con infección crónica por VHC. Este medicamento es parte de un grupo llamado antivirales de acción directa, que impiden la rápida multiplicación del virus en las células del paciente.
¿Qué tan efectivo es el tratamiento?
El tratamiento combinado cura a 9 de cada 10 pacientes que cumplen con la indicación, de acuerdo al resultado de numerosas investigaciones internacionales.
¿Cómo debo tomar el medicamento?
Existen dos presentaciones del tratamiento: una con dos comprimidos (una para cada medicamento), la otra con un sólo comprimido con los dos fármacos. Ambas son idénticas excepto por el número de comprimidos.
Debes tomar el o los comprimidos al mismo tiempo, cada día con alguna de tus comidas por sólo 12 semanas.
Es importante tomarlo siempre cerca de la misma hora. Si te olvidas y recuerdas que lo tienes que tomar menos 12 de horas después de la hora habitual puedes tomarlo, sino espera al siguiente día.
No tomes la dosis de dos días juntas para compensar olvidos.
¿Puedo tener efectos secundarios al tratamiento?
Sí, puedes tenerlos aunque son leves en general. Por ejemplo puedes tener cansancio o malestar estomacal y náuseas, o puedes tener dolores de cabeza. También podrías tener insomnio, picazón en la piel, dolores musculares y otros síntomas similares a la gripe.
En el caso que creas tener un efecto secundario al tratamiento consulta con tu médico. No suspendas el tratamiento sin consultar a tu médico. Tu médico podrá indicarte recomendaciones para evitar los efectos secundarios sin necesidad de suspenderlo.
¿Qué debo hacer al terminar el tratamiento?
Al término de las 12 semanas debes controlarte con tu médico y luego, 12 semanas más tarde, deberás repetir la carga viral para valorar la efectividad del tratamiento y comprobar si el tratamiento logró la cura.
Desde el equipo de nutrición creemos que es muy importante que las personas se empoderen de su estado de salud y adopten actitudes positivas para mejorar su calidad de vida. En esta línea, la Semana del Corazón surge como una oportunidad para reflexionar sobre nuestros estilos de vida, y deseamos que sirva como puntapié para adoptar mejores hábitos en torno a la alimentación a lo largo de todo el año. Te proponemos realizar un pequeño cuestionario como guía para valorar riesgos y aciertos en tu alimentación.
Los invitamos a completarlo y en los próximos días les estaremos enviando la interpretación del mismo para que puedan evaluarse.
¡Muchas gracias!
(Para completar el Índice de Masa Corporal accede a la Tabla de IMC)