Psoriasis Severa

Información Psoriasis Severa

La Psoriasis es una enfermedad cutánea, crónica e inflamatoria que afecta niños y adultos. Tiene una prevalencia aproximada de 2 a 3 % de la población adulta mundial. Aproximadamente el 30 % de los pacientes asocia una artritis psoriática.

Los pacientes con psoriasis, en especial severa, tienen mayor riesgo de presentar obesidad, síndrome metabólico, cardiopatía isquémica, depresión, linfoma y enfermedades inflamatorias intestinales, entre otras.

Esta enfermedad tiene un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes y de sus familiares. Los pacientes sufren incomodidad física diariamente, dificultad para realizar sus actividades diarias, afectación de sus relaciones interpersonales y dificultades en el desarrollo laboral.

La presentación clínica más frecuente es la Psoriasis vulgar o en placas, caracterizada por placas eritematosas con límites netos cubiertas por escama blanca nacarada en codos, rodillas, región lumbosacra y cuero cabelludo.

Otras formas clínicas son: psoriasis eritrodérmica, de palmas y plantas, de cuero cabelludo, genital, ungueal e inversa. La forma pustulosa puede ser generalizada o localizada en palmas y plantas.

Para determinar el grado de severidad se utilizan distintos índices.

 

Por mayor información sobre este tratamiento consulte a su médico tratante.

Normativa para tratamiento de Psoriasis Severa

El Fondo Nacional de Recursos financia Adalimumab para el tratamiento de la Psoriasis severa.

Riesgos del tratamiento propuesto con Adalimumab

Posibles complicaciones del tratamiento propuesto con ADALIMUMAB

En el transcurso del tratamiento con Adalimumab pueden presentarse según la literatura médica los siguientes eventos adversos:

Más frecuentemente dolor de cabeza, erupción y enrojecimiento de la piel, incremento de algunos tipos de anticuerpos, reacciones en sitio de la inyección que incluye eritema, prurito, sangrado, dolor, hinchazón, aumento de una enzima llamada CPK, infecciones respiratorias altas, sinusitis, bronquitis.

Menos frecuentemente: hipertensión arterial, trastornos del ritmo cardíaco, dolor en el tórax, enfermedad coronaria, infarto de miocardio, palpitaciones, liquido en el pericardio, edema periférico, hematoma subdural, sincope, taquicardia, confusión, alteraciones de la sensibilidad, celulitis y erisipelas, aumento de los lípidos y del colesterol, alteraciones menstruales, nauseas, caries, gastroenteritis, dolor abdominal, vómitos, diverticulitis, infección urinaria, sangre en la orina, cistitis, dolor pélvico, alteraciones hematológicas y diversos tipos de cáncer (mama, gastrointestinal, melanoma, urogenital, linfoma), incremento de la enzima hepática fosfatasa alcalina, dolor de espalda, dolores, inflamaciones e infecciones articulares y musculares, cataratas, infección urinaria y cálculos urinarios, síntomas similares a la gripe, asma, broncoespasmo, falta de aire, faringitis, neumonía.

Quienes son tratados con Adalimumab tienen incremento del riesgo de desarrollar infecciones serias como reactivación de tuberculosis, infecciones por hongos u otros gérmenes oportunistas. Se han reportado la aparición de incremento del riesgo en algunos tipos de cánceres: linfomas y otras enfermedades malignas.