Tratamiento de Mieloma múltiple

Información Mieloma Múltiple (MM).

El mieloma múltiple es un cáncer que comienza en las células del plasmocitos, un tipo de glóbulos blancos. Estas células forman parte del sistema inmunológico, que ayuda a proteger el cuerpo contra los gérmenes y otras sustancias malignas. Con el paso del tiempo, las células del mieloma se acumulan en la médula ósea y en las partes sólidas del hueso.
 
No se conoce la causa exacta del mieloma múltiple, pero es más común en las personas de edad avanzada y en afroamericanos. Puede ser hereditaria. Los síntomas más comunes pueden ser:
 
Dolor en los huesos, con frecuencia en la espalda o las costillas
Fracturas de huesos
Debilidad o fatiga
Pérdida de peso
Infecciones y fiebre frecuentes
Sed
Ganas de orinar con frecuencia

 

Los doctores diagnostican el mieloma múltiple usando pruebas de laboratorio, exámenes por imágenes y una biopsia de la médula ósea. El tratamiento depende de cuán avanzada está la enfermedad y si usted tiene síntomas. Si usted no tiene síntomas, es posible que no necesite tratamiento inmediato. Si presenta síntomas, usted puede ser tratado con quimioterapia, trasplante de células madre, radiación o terapia dirigida. Esta última terapia utiliza fármacos que atacan a las células cancerosas sin dañar a las células sanas.
 
 

Por mayor información sobre este tratamiento consulte a su médico tratante.

 

Normativa para Tratamiento de Mieloma Múltiple

 

El tratamiento con cobertura del Fondo Nacional de Recursos para Mieloma Múltiple es el que comprende los medicamentos Bortezomib y/o Lenalidomida.

 

En todos los pacientes se tomará en cuenta además una  valoración integral que incluya: edad, comorbilidades, calidad de vida, y pronóstico.  De tal manera que de la evaluación surja una expectativa de vida razonable.  

Las complicaciones o efectos colaterales derivadas del tratamiento deberán ser resueltas por la institución en la cual se asiste el paciente.

 

Pueden existir situaciones clínicas, vinculadas a otras patologías en las cuales el uso de estos medicamentos puedan ser planteados. Queda expresamente establecido que estas situaciones no están contempladas en las indicaciones que cubrirá el Fondo Nacional de Recursos.

 

Asimismo, la financiación se realizará teniendo en cuenta los criterios de exclusión e inclusión a los que puede acceder en forma detallada en esta normativa.

 

 

Riesgos del tratamiento propuesto con BORTEZOMIB y LENALIDOMIDA

Posibles complicaciones del tratamiento propuesto con BORTEZOMIB
 
  • Edema, hipotensión, fiebre, perturbación psiquiátrica, alteraciones de la sensibilidad, dolor de cabeza,  insomnio, mareos.
  • Rush cutáneo. Puede causar náuseas, diarrea, estreñimiento, anorexia, vómitos, dolor abdominal,  alteración del sabor, dispepsia. Disminución de los glóbulos rojos, blancos y plaquetas, como  consecuencia, anemia, predisposición a infecciones, sangrados.
  • Debilidad, neuropatía periférica, parestesia, dolores articulares, dolor en las extremidades, dolor de huesos,  dolor de espalda, dolores musculares, calambres. Disnea, tos, nasofaringitis, neumonía, infección  respiratoria.
  • Infecciones por el virus del Herpes. Insuficiencia cardíaca, edema pulmonar, shock  cardiogénico. Ansiedad. Deshidratación, hipercalecemia. Sangrados. Irritación en el sitio de inyección.
  • También pueden aparecer otros síntomas o complicaciones variadas aunque con menor frecuencia.
 

Posibles complicaciones del tratamiento propuesto con LENALIDOMIDA

 

  • A nivel del sistema cardiovascular: edemas, trombosis venosa profunda, alteraciones de la presión arterial (presión alta o baja), dolores en el pecho, trastornos del ritmo cardíaco (fibrilación auricular), palpitaciones.
  • A nivel del sistema nervioso: fatiga, insomnio, mareos, dolor de cabeza, depresión, escalofríos, caídas, disminución de la sensibilidad, letargo, dolor, rigidez, dolor de pecho no cardíaco.
  • En la piel: prurito, erupción cutánea, piel seca, sudoración abundante, sudores nocturnos, hematomas, enrojecimiento, infecciones de la piel, aumento de la pigmentación.
  • En lo metabólico: pérdida de peso, disminución del calcio, del potasio y del magnesio en sangre. Aumento de la glucosa, hipotiroidismo, deshidratación.
  • Pueden presentarse infecciones urinarias y alteraciones al orinar.
  • A nivel sanguíneo puede presentarse disminución de las plaquetas y glóbulos blancos, anemia. A nivel del hígado alteraciones enzimáticas.
  • Pueden presentarse infecciones generalizadas y gripe.
  • En el sistema muscular y esquelético: calambres y dolores musculares, dolor de espalda, debilidad, dolor en las articulaciones, temblores, espasmo muscular, dolor en los huesos, dolor en las extremidades, miastenia, dolor de cuello.
  • En la visión: visión borrosa, cataratas.
  • Mal funcionamiento del riñón.
  • A nivel respiratorio: tos, infecciones respiratorias, falta de aire, nasofaringitis, neumonía, bronquitis, faringitis, sangrado por la nariz, dolor de garganta, sinusitis, derrame pleural. Fiebre.
  • Además de los señalados pueden presentarse otros efectos menos frecuentes o inesperados.

 

Advertencias:

Riesgo fetal

La Lenalidomida es un análogo de la Talidomida por ello no debe usarse durante el embarazo debido al riesgo de originar defectos embrio fetales y muerte fetal. En mujeres en edad fértil deben obtenerse dos resultados negativos al test de embarazo antes de iniciar un tratamiento con Lenalidomida. Asimismo luego de finalizar un tratamiento con Lenalidomida de deben usar 2 métodos anticonceptivos o abstenerse de mantener relaciones heterosexuales por 4 semanas.

Toxicidad Hematológica

La Lenalidomida puede causar un descenso significativo de los glóbulos blancos y de las plaquetas en sangre.

Tromboembolismo venoso y arterial

Durante el tratamiento del mieloma con Lenalidomida  y Dexametasona habrá un significativo incremento del riesgo de trombosis venosa profunda y tromboembolismo pulmonar así como riesgo de infarto de miocardio y accidente vascular encefálico.