Tratamiento de Melanoma Cutáneo

Información Melanoma Cutáneo

El melanoma es el tipo más serio de cáncer de piel. En nuestro país, considerando ambos sexos, anualmente se diagnostican aproximadamente 245 casos nuevos. Al momento del diagnóstico la mayoría de los casos se presentan en etapa precoz, en la cual la cirugía es el tratamiento primario y potencialmente curativo.

La causa exacta de todos los melanomas no está claramente establecida. La exposición a la radiación ultravioleta (UV) de la luz solar o de las lámparas y camas solares aumenta el riesgo de su aparición. Por ello, evitar la exposición a los rayos ultravioletas y utilizar medidas de protección son recomendadas como prevención.

En algunos casos se puede presentar recaída de la enfermedad,  lo cual depende de la extensión lesional y de su estadificación al momento del diagnóstico. Además de los pacientes que recaen, una pequeña proporción de pacientes presenta enfermedad avanzada al momento del diagnóstico existiendo extensiones del melanoma en otras partes del organismo (metástasis). En los pacientes con metástasis a distancia el tratamiento sistémico es el tratamiento primario que consiste en la administración de medicamentos cuyo objetivo es atenuar y disminuir las repercusiones de la enfermedad.

Hasta hace pocos años, la quimioterapia era el tratamiento sistémico habitual para los pacientes en estados avanzados de la enfermedad con metástasis. Los resultados eran modestos y sin impacto en la prolongación de la vida. A partir de 2011, se reportaron resultados superiores en la sobrevida gracias a las investigaciones realizadas con nuevos medicamentos que actúan como inmunoterapias, y con la aparición de terapias dirigidas a pacientes con un tipo de melanoma que presenta una mutación genética de un gen llamado BRAF. Esta mutación está presente en aproximadamente el 50% de los melanomas cutáneos que presentan metástasis. La presencia de esta acelera el proceso del desarrollo y multiplicación de las células del melanoma. Los nuevos medicamentos frenan el mecanismo bloqueando la mutación, por ello se denominan anti BRAF y disminuyen la progresión de la enfermedad.

Existe además otro gen llamado MEK. El gen MEK se desempeña junto con el gen BRAF. Por lo tanto, los medicamentos que bloquean las proteínas MEK también pueden ayudar a tratar los melanomas. Medicamentos combinados buscan este efecto.

Por mayor información sobre este tratamiento consulte a su médico tratante.

Normativa para Tratamiento de Melanoma Cutáneo

Para las personas que presentan melanoma avanzado con metástasis y que mediante estudios se ha encontrado que presentan el gen llamado BRAF, el Fondo Nacional de Recursos otorga cobertura a una combinación de medicamentos llamados Vemurafenib y Cobimetinib, demostrado efectividad en estos casos.
Asimismo, la financiación se realizará teniendo en cuenta los criterios de exclusión e inclusión a los que puede acceder en forma detallada en la normativa.

Riesgos del tratamiento propuesto con VEMURAFENIB y COBIMETINIB

Posibles complicaciones del tratamiento propuesto con VEMURAFENIB y COBIMETINIB

 

En el transcurso del tratamiento con VEMURAFENIB/COBIMETINIB pueden presentarse, según la literatura médica, los siguientes eventos adversos: alteraciones de ritmo cardiaco, aumento de la presión arterial, edemas periféricos, fotosensibilidad de la piel (dermatitis solar y quemaduras solares), erupciones, caída del cabello, alteraciones de la sensibilidad de manos y pies, picazón, alteraciones de los niveles sanguíneos de potasio, fosforo y calcio, diarrea, náuseas, vómitos, disminución del apetito, estreñimiento, fatiga, perdida de sensibilidad en manos y pies, dolor de cabeza, alteraciones del sistema inmune, anemia, alteraciones de la coagulación sanguínea, hemorragias, dolores articulares, dolores musculares, dolor en las extremidades, dolor de espalda, dolor musculoesquelético, debilidad, discapacidad visual (incluye visión borrosa, disminución de la agudeza visual), desprendimiento de retina, alteraciones de la función renal, tos, fiebre.

 

Menos frecuentemente puede aparecer: disminución de la presión arterial, inflamación de las vasos sanguíneos, parálisis facial, mareos, escalofríos, reacciones severas en la piel con descamación erupción cutánea, cáncer de piel, pérdida de peso, aumento de las enzimas hepáticas, aumento de la bilirrubina, hemorragia cerebral, melanoma maligno (segundo primario), neoplasia maligna (no cutánea), daño renal, daño hepático, pancreatitis.

Si usted necesita de mayor información sobre este tratamiento financiado por el FNR le aconsejamos consulte a su médico tratante.