Tratamiento de Citomegalovirus en Trasplantes

Información de Citomegalovirus en Trasplantes

El Citomegalo-virus (CMV) es un virus ampliamente diseminado en los seres humanos y es muy frecuente la ocurrencia de infección asintomática y el individuo infectado posteriormente queda como un portador. Se conoce como infección a la situación en la cual un individuo adquirió el CMV y este se encuentra en su organismo; esta infección puede ser asintomática (situación en la cual el paciente es conocido como portador) o puede determinar manifestaciones en el individuo infectado (situación conocida como enfermedad por CMV).
 
En los receptores de trasplantes de órganos sólidos, la infección por CMV es la mayor  causa de morbilidad y mortalidad infecciosa, con incidencia de infección y enfermedad  por CMV que oscila entre 19-90% y 26-90%, respectivamente.

Los receptores de trasplantes frecuentemente adquirieron la infección mucho tiempo antes y el CMV persistió en el organismo, existiendo la posibilidad de reactivación luego del trasplante favorecida por el tratamiento inmunosupresor. Otra vía de adquisición de la infección a través del propio órgano trasplantado, en caso que el donante sea portador del CMV. También se puede adquirir a través de transfusiones de sangre.

 En los pacientes trasplantados e infectados con CMV las consecuencias pueden ser: 1) desarrollo de manifestaciones clínicas: a) un cuadro de afectación general causado por CMV sin afectar ningún órgano en forma específica, llamado síndrome viral,  o b) un cuadro con afectación de uno o más órganos específicos, situación llamada enfermedad visceral por CMV), 2) en los pacientes con enfermedad por CMV, éste puede causar aumento de la inmunosupresión del  huésped y favorecer la ocurrencia de otras infecciones oportunistas, y c) injuria y/o rechazo del órgano trasplantado, con disminución de la supervivencia del injerto.
 
El riesgo de infección y enfermedad por  CMV en el trasplante de órgano sólido está determinado principalmente por el hecho de haber adquirido el CMV previamente, lo que se determina a través del estado serológico para el CMV del receptor y del donante. La combinación de donante positivo (transmisor de CMV a través del órgano)  y receptor negativo (sin ningún grado de inmunidad previa para CMV) es la situación de mayor riesgo de infección y desarrollo de enfermedad por CMV en el receptor.
 
El otro factor que condiciona mayor riesgo de  infección y enfermedad por CMV es la intensidad del tratamiento inmunosupresor, especialmente la administración de anticuerpos anti-linfocíticos.
 
Para evitar la ocurrencia de enfermedad por CMV en el receptor existe la posibilidad de administrar profilaxis con antivirales. La profilaxis con  antivirales se puede realizar aplicando un criterio de profilaxis universal, de profilaxis selectiva o utilizando un tratamiento anticipado.  

La  profilaxis con criterio universal consiste en la administración de antivirales en forma  sistemática en los pacientes de moderado o alto riesgo (ej. Donante positivo para CMV y Receptor negativo) durante 90 días, iniciando en los  primeros 10 días del trasplante.

La profilaxis selectiva se refiere a la utilización específica de profilaxis ante situaciones que determinen alto riesgo de enfermedad por  CMV (ej. administración de inmunoglobulinas anti-linfocíticas, en un paciente seropositivo o que recibió un órgano de un donante seropositivo para CMV).
 
El  tratamiento anticipado (preemptive en inglés) consiste en vigilar la presencia de partículas del CMV en sangre (mediante un estudio llamado “determinación de antigenemia” o mediante un estudio de biología molecular que busca material genético del virus en la sangre). Ante la presencia de las referidas partículas virales, se aplica un tratamiento con  antivirales, antes de que el paciente desarrolle síntomas de la infección.
 
Varios ensayos clínicos han demostrado el  beneficio de la profilaxis con antivirales (valaciclovir, ganciclovir y valganciclovir) en  la prevención de la infección, de la enfermedad y de los efectos indirectos del CMV en  los pacientes trasplantados de órganos sólidos. También se ha demostrado el beneficio  del tratamiento anticipado con antivirales en la prevención de la enfermedad por CMV.

 

Por mayor información sobre este tratamiento consulte a su médico tratante.

 

 

Normativa Tratamiento y Prevención de la Infección por Citomegalovirus (CMV)

 
Para el Tratamiento y Prevención de la Infección por CMV  el Fondo Nacional de Recursos cubrirá el fármaco Valganciclovir en pacientes trasplantados.
 
A efectos de autorizar la cobertura financiera, en todos los pacientes se tomará en cuenta en forma integral la edad, calidad de vida, la existencia de comorbilidades y el pronóstico. De tal manera que de la evaluación surja una expectativa de vida razonable.
 
Asimismo, la financiación se realizará teniendo en cuenta los criterios de exclusión e inclusión a los que puede acceder en forma detallada en esta normativa.
 
 

Riesgos del tratamiento propuesto con Valganciclovir

Posibles complicaciones del tratamiento propuesto con Valganciclovir

Los efectos adversos más frecuentes que se presentan en el tratamiento con Valganciclovir son: Anemia y  disminución de las plaquetas y glóbulos blancos, dolor de cabeza, nauseas, vómitos, diarrea, dolor  abdominal, insomnio, fiebre. Puede presentarse desprendimiento de retina.