Tratamiento de la Artritis Idiopática Juvenil

Información de Artritis Idiopática Juvenil

La Artritis Idiopática Juvenil (AIJ) es una afección que puede causar hinchazón y rigidez a nivel de las articulaciones, dolor y otros síntomas en los niños. Se define como una artritis de etiología desconocida que se inicia antes de los 16 años y dura por lo menos 6 semanas, una vez descartadas otras condiciones que originan síntomas similares. El termino artritis se refiere a inflamación de las articulaciones y son el síntoma predominante en estas enfermedades crónicas.

La AIJ es la enfermedad reumatológica infantil más frecuente y aproximadamente un 30% de quienes la presentan ingresan a la edad adulta con enfermedad activa, determinando morbimortalidad con discapacidad física de diferente entidad. Esto sucede sobre todo cuando el tratamiento no ha sido completo y/o cuando el diagnóstico ha sido tardío.

Es una enfermedad muy dolorosa e incapacitante, que determina disminución de la calidad de vida y de la sobrevida global. La AIJ comprende un grupo heterogéneo de presentaciones que varían en su evolución y pronóstico y pueden acompañarse de manifestaciones extra – articulares.

Estas son: sistémica, oligoartritis persistente o extendida, poliartritis sero positiva, poliartritis sero negativa, espondiloartropatía seronegativa juvenil (EASNJ).

Aunque esta clasificación sirve para categorizar a los pacientes dado que existe diferente curso de la enfermedad y pronóstico, se reconoce asimismo que existen subgrupos dentro de estas distinciones y muchos niños no pueden clasificarse adecuadamente dentro de esta taxonomía que es limitada. El tratamiento del niño con AIJ debe ser integral, dividiéndose a los efectos prácticos en farmacológico (con medicación) y no farmacológico (sin medicación).

Fuente: Normativa de Tratamiento de artritis idiopática juvenil del Fondo Nacional de Recursos y UpTodate® (https://www.uptodate.com)

Por mayor información sobre este tratamiento consulte a su médico tratante.

Normativa Tratamiento Artritis Idiopática Juvenil

La cobertura financiera del Fondo Nacional de Recursos para la AIJ comprende el tratamiento medicamentos biológicos: Tocilizumab y/o Anti – TNF (Adalimumab, Etanercept, Infliximab, Golimumab).

Los Anti TNF son eficaces en el control de los síntomas, en el mejoramiento de la calidad de vida y en la disminución de la progresión de las lesiones estructurales.

Además del diagnóstico de AIJ en todos los pacientes se tomará en cuenta una valoración integral que incluya edad, comorbilidades, calidad de vida y pronóstico, de tal manera que de la evaluación surja una expectativa de vida razonable con posibilidades de rehabilitación.

Asimismo, la financiación se realizará teniendo en cuenta los criterios de exclusión e inclusión a los que puede acceder en forma detallada en esta normativa.

Las complicaciones o efectos colaterales derivadas del tratamiento deberán ser resueltas por la institución en la cual se asiste el paciente (institución de origen).

Pueden existir situaciones clínicas, vinculadas a otras patologías en las cuales el uso de este tratamiento pueda ser planteado. Queda expresamente establecido que estas situaciones no están contempladas en las indicaciones que cubrirá el Fondo Nacional de Recursos.

 

 

Riesgos del tratamiento propuesto con los medicamentos

ADALIMUMAB

 

En el transcurso del tratamiento con Adalimumab pueden presentarse según la literatura médica los siguientes eventos adversos más frecuentemes: dolor de cabeza, erupción y enrojecimiento de la piel, incremento de algunos tipos de anticuerpos, reacciones en sitio de la inyección que incluye eritema, prurito, sangrado, dolor, hinchazón, aumento de una enzima llamada CPK, infecciones respiratorias altas, sinusitis, bronquitis. 

Menos frecuentemente: hipertensión arterial, trastornos del ritmo cardíaco, dolor en el tórax, enfermedad coronaria, infarto de miocardio, palpitaciones, liquido en el pericardio, edema periférico, hematoma subdural, sincope, taquicardia, confusión, alteraciones de la sensibilidad, celulitis y erisipelas, aumento de los lípidos y del colesterol, alteraciones menstruales, nauseas, caries, gastroenteritis,  dolor abdominal, vómitos, diverticulitis,  infección urinaria, sangre en la orina, cistitis, dolor pélvico, alteraciones hematológicas y diversos tipos de cáncer (mama, gastrointestinal, melanoma, urogenital, linfoma), incremento de la enzima hepática fosfatasa alcalina, dolor de espalda, dolores, inflamaciones e infecciones articulares y musculares, cataratas, infección urinaria y cálculos urinarios,  síntomas similares a la gripe, asma, broncoespasmo, falta de aire, faringitis, neumonía, 

 

ETANERCEPT

 

Durante el tratamiento con Etanercept pueden presentarse más frecuentemente dolor de cabeza, enrojecimiento de la piel, dolor abdominal, diarrea, vómitos, infecciones, reacciones en el sitio de inyección, infecciones del aparato respiratorio, rinitis, desarrollo de anticuerpos. Menos frecuentemente puede aparecer vértigo, prurito, nauseas, dispepsias, debilidad, faringitis, desordenes respiratorios, sinusitis, tos, fiebre.

Asimismo se incrementa el riesgo de desarrollar infecciones serias como ser la reactivación de tuberculosis, infecciones por hongos u otros gérmenes oportunistas y se han reportado la aparición de  incremento del riesgo en algunos tipos de cánceres: linfomas  y  otras enfermedades malignas, 

 

INFLIXIMAB

 

Con el tratamiento con Infliximab pueden presentarse los siguientes eventos adversos más frecuentes: dolor de cabeza, nauseas, diarrea, dolor abdominal, aumento de enzimas hepáticas, aumento de determinados anticuerpos, infección, abscesos, infección respiratoria alta, sinusitis, tos, faringitis, reacciones relacionadas a la infusión. Con menor frecuencia: hipertensión, fatiga, dolor, enrojecimiento de la piel, prurito, dispepsia, dolores articulares y dolor de espalda, bronquitis, rinitis, falta de aire, fiebre.

 

GOLIMUMAB

 

En el transcurso del tratamiento con Golimumab pueden presentarse según la literatura médica los siguientes eventos adversos más frecuentes: infecciones de tipo respiratorio como ser laringitis, faringitis, nasofaringitis, rinitis, faringitis. Hipertensión arterial. Vértigo y alteraciones de la sensibilidad, con sensación de hormigueo y adormecimiento.  Erupción y  enrojecimiento de la piel. Constipación. Disminucion de los glóbulos blancos en la sangre, aumento de las enzimas hepáticas, desarrollo de algún tipo de anticuerpos. Hay algunas infecciones que pueden ser severas por gérmenes oportunistas como ser infecciones virales, herpes e influenza, infecciones por hongos invasivas, infecciones bacterianas, reactivación de tuberculosis.  También pueden aparecer reacciones locales en el sitio de inyección y reacciones generales posteriores a la administración del medicamento. 

 

TOCILIZUMAB

 

En el transcurso del tratamiento con Tocilizumab pueden presentarse según la literatura médica los siguientes eventos adversos: más frecuentemente aumento del colesterol, incremento de las enzimas hepáticas, reacciones relacionadas con la infusión del medicamento. Menos frecuentemente: hipertensión arterial, edemas, dolor de cabeza, mareo, erupción y reacciones a nivel de piel, picazón, urticaria, diarrea, dolor en el abdomen, ulceras a nivel de la boca, ulceras en el estomago, inflamación en el estomago, aumento de peso, alteraciones en los glóbulos blancos y en las plaquetas en la sangre, aumento de la bilirrubina en sangre, desarrollo de anticuerpos en la sangre, infección por el virus del herpes, reacciones en el sitio de inyección, conjuntivitis, cálculos en el riñón, infecciones respiratorias, nasofaringitis, bronquitis, tos, falta de aire.

 

Quienes son tratados con cualquiera de estos medicamentos tienen incremento del riesgo de desarrollar infecciones serias como reactivación de tuberculosis, infecciones por hongos u otros gérmenes oportunistas. Se ha reportado la aparición de algunos tipos de cánceres como ser linfomas y otras enfermedades malignas.

Por otra parte, además de los riesgos que surgen de estos medicamentos, existen riesgos que son personalizados y que dependen del paciente, de su edad y de la existencia de otras enfermedades coexistentes todo lo cual debe ser evaluado e informado por el médico tratante cuando se prescriben.